palmeras
Por Dora Ester KaufmannPublicado en la revista “Lazos”
Son parte importante de la vegetación, muy elegantes. Las hay de hojas pinnadas y de hojas palmadas —es decir, en forma de palma de mano—, o bipinnadas. Se adaptan fácilmente a interiores, aunque algunas especies toleran perfectamente la intemperie.
· Seaforthia spp. o Archontophoenix spp.: Muy elegantes, altas; desprenden las hojas cuando se secan y toleran ambas situaciones (interior y exterior).
· Chamaedorea elegans: Son pequeñas y las venden para interior; sin embargo tuve una por más de veinte años en mi jardín, al reparo, y se desarrolló muy linda y alta.
· Cocos weddelliana o Syagrus weddellianus: Tiene unas hojitas atractivas y plumosas, pequeñas. Es la más delicada para conservar en interior. Necesita abundante agua y una temperatura invernal mínima de 18° a 20° C. Es pariente del cocotero, el cual es muy difícil de producir en esta latitud.
· Phoenix spp.: Phoenix canariensis, para los que viven en La Plata, son las que están en Plaza San Martín, las que se plantaban en antiguos cascos de estancias; sus frutos son anaranjados, y en la base de sus hojas presentan espinas largas y agudas. Ph. reclinata se ramifica desde la base y es de lento crecimiento. Ph. dactylifera da los dátiles comestibles; en una oportunidad compré una caja de dátiles y, luego de disfrutar su sabor, plantamos las semillas y nos brotaron tres hermosas palmeras. Ph. roebelenii es llamada a veces “enana”.
De este género (Phoenix) hay más especies; las que nombré son las más conocidas aquí en estos lares.








